Observa reflejos y fondos blancos buscando fugas de luz, píxeles muertos o sombras. Revisa marcos con luz lateral para evidenciar golpes. Conecta pendrives y cables en todos los puertos, mueve suavemente para comprobar firmeza, y confirma que los tornillos no presentan marcas de aperturas torpes. Un destornillador mal usado suele delatar reparaciones improvisadas con piezas dudosas.
En móviles y portátiles, consulta ciclos de carga y porcentaje de salud real, no solo el indicador del sistema. Pregunta por reemplazos documentados, valora costos de batería original frente a genérica, y decide con base en tu jornada típica, autonomía deseada y tiempo de carga tolerable. Evitarás compras baratas que terminan encadenadas a enchufes y cargadores inseguros.
Verifica IMEI y número de serie en la carcasa, el sistema y la factura, asegurando coincidencias. Comprueba en bases públicas si hay reportes de robo o impagos, y que no existan bloqueos de cuenta como iCloud o FRP. Sin esa validación, cualquier descuento pierde sentido. Documenta pantallazos y guarda enlaces de verificación junto a tu comprobante.